• 06/03/2021

Santo del día 16 de febrero Santa Juliana de Nicodemia

Santo del día 16 de febrero Santa Juliana de Nicodemia.

La passio dice que Juliana era una cristiana hermosísima, hija de un senador llamado Africano. Juliana, ya convertida y bautizada en secreto, hizo voto de virginidad. En el año 305, imperando Maximiano, fue conminada por su padre a casarse, Juliana se negó primeramente aduciendo que no se casaría con alguien a menos de que fuera prefecto de la ciudad. Para Eleusio esto fue un acicate, así que logró ser prefecto. Y hubo boda, entonces Juliana, la noche de bodas le dijo que no estaba dispuesta a casarse con un pagano, por lo que tenía que convertirse. El marido le dice que solo quiere humillarlo y que si cambiase de fe, el emperador le cortaría la cabeza. La respuesta de Juliana fue: «Si temes tanto al emperador terrenal, ¿cuánto más deberías temer al emperador celestial? Haz como mejor te parezca, pero has de saber que te engañas«. Y le dejó plantado, volviéndose a su casa, pero allí le tocó una paliza por parte de su padre, que la tomó del pelo y a rastras la devolvió a su marido.

Pero en vano: Jualiana confesó su fe con más ardor que nunca. Como suele pasar, el prefecto mudó su amor en odio y mandó la desnudasen y apaleasen. Mientras más firme aparecía Juliana, más se enfurecía Eleusio. La sometieron a varios tormentos, como colgarla de los pelos y verter plomo hirviendo sobre el cuerpo. Al no lograr nada, la metió en la cárcel, y aquí viene el principal aporte de nuestro querido dominico: Estando en la cárcel, se le presenta el demonio con apariencia de ángel:

Demonio: «Juliana, soy enviado de Dios que para convencerte de que sacrifiques a los ídolos. No pretendas continuar sufriendo dolor, ya has padecido bastante. Esto debe terminar«.

Juliana: «Señor Dios, no permitas que me pierda. Deja claro quien es el que me da este consejo«.Entonces una voz del cielo ordenó al «mensajero» revelar su identidad.

D
: «Yo soy un demonio. Mi padre me ha enviado aquí para decirte que estás en el camino equivocado«.

J: «¿Quién es tu padre?»

D: «Es Belcebú. Él nos envía a todas partes para llevar a cabo malas acciones. Para mi desgracia he sido enviado aquí, pues no te puedo convencer«.