Historia de la Iglesia: las invasiones bárbaras

Historia de la Iglesia: las invasiones bárbaras

1. Las primeras invasiones

Los primeros invasores del Imperio Romano fueron los visigodos, que venían del lado occidental del rio Rhin. Su primer intento de invasión bajo el mando de Alarico fue el año 402, pero fueron rechazados por el ejército romano, dos años después también fueron vencidos. En su tercer intento Alarico entró con su ejército en Roma, pero se retiró pronto. Poco después volvió, produciendo el pánico por las barbaridades cometidas por los soldados. Alarico murió el año 410. Le sucedió como rey de los visigodos Ataúlfo, que se caso con Gala Placidia, hermana del Emperador romano Honorio. Ataúlfo, como súbdito del Emperador, conquistó el sur de las Galias, pasó los Pirineos y llegó a Barcelona, donde fue asesinado. Le sucedieron en el trono Walia, que se declaró rey independiente del Emperador Honorio. Fue así como se fundó el reino visigodo de España y el sur de las Galias (Francia) Los visigodos eran discípulos del hereje Arrio y fueron ellos los que introdujeron en España la herejía que enseña que Jesús es solo hombre y no Dios.

2. Suevos, vándalos y alanos

Por el mismo tiempo invadieron la península ibérica los bárbaros suevos, vándalos y alanos. Procedían del lado oriental del  rio Rhin. El primer intento, lo realizaron por la región de Septimania, pero fueron derrotados por los visigodos. Entonces se dirigieron a España por el otro extremo de los Pirineos. Los suevos y alanos tomaron la dirección noreste e invadieron Galicia y Portugal; y los vándalos se dirigieron al centro y sur de España, Castilla y Andalucia. Sembraron la destrucción y ruina en todas partes; sobre todo los vándalos que destruían los templos católicos y saqueaban las ciudades. Los vándalos eran arrianos como los visigodos. Los vándalos pasaron a África y en España quedaron los suevos al norte y los visigodos en el resto, junto con los hispanorromanos que habitaban la península ibérica. Los suevos eran paganos y se convirtieron al Cristianismo el año 450. Más tarde se aliaron con los visigodos y se hicieron arrianos muchos de ellos. Los hispanoromanos conservaron la fe católica durante las invasiones bárbaras. En el año 563 el pueblo suevo ser convirtió al catolicismo.

3. El reino visigodo de España

Los visigodos fueron conquistando el resto de España y establecieron su reino e impusieron como religión oficial el arrianismo. El primer rey que inicia la persecución contra los católicos fue Teodorico (453-466). Su sucesor Eurico también persiguió a los cristianos y desterró a muchos obispos. Cesan las persecuciones en los reinados siguientes y los cristianos aprovechan la oportunidad para organizarse mejor. Así el año 527 celebran el II Concilio de Toledo. El rey Leovigildo, que reinó del año 569 al 586, derrotó a los suevos y ordenó, para lograr la unidad de la nación, que todos los cristianos de sus territorios se hicieron arrianos. Persiguió violentamente a los católicos fieles a su fe y desterró al obispo de Mérida, Massona y después a todos los obispos católicos que se oponían a sus planes. En el año 580 convocó una reunión de obispos arrianos en Toledo. Dos años después su hijo Hermenegildo que se había convertido al catolicismo por el influjo de su esposa ingunde, declaró la guerra a su padre, apoyado por los católicos hispanorromanos. Vencido Hermenegildo fue llevado prisionero a Valencia y después a Tarragona, donde murió mártir por negarse a recibir la comunión de un obispo arriano.

4. Conversión de los Francos

Muchos pueblos bárbaros pasaron por las Galias, pero al final fueron los francos, que procedían del norte de Europa, quienes se apoderaron de casi toda la región, y ellos serían los que darían el nombre definitivo al reino, Francia. El rey más famoso de los francos fue Clodoveo (481-511) quien, como nuevo Constantino invocó al Dios de su esposa católica Clotilde, en la batalla contra los alamanes del año 496. Conseguida la victoria se hizo verdadero cristiano y fue bautizado por Sa Remigio, obispo de Reims. Más de tres mil nobles francos siguieron el nombre de su rey, a los que siguieron después la mayoría de la nación. Los francos fueron los primeros bárbaros que aceptaron el cristianismo como religión oficial del reino. Y el único pueblo bárbaro que abrazó directamente el catolicismo sin pasar antes por la herejía.

5. Conversión del pueblo visigodo

La sangre martirial de Hermenegildo no fue estéril. Su padre el rey Leovigildo en los últimos años de su vida cambió de conducta con los católicos. Antes de morir, aconsejó a su hijo Recaredo que se convirtiera y que realizara la unión de España en la fe católica. Nada más ser elegido rey el año 586, Recaredo mandó celebrar una asamblea de obispos arrianos. Recaredo, aconsejado por San Leandro, exhortó a los obispos arrianos a convertirse al catolicismo. Casi todos se hicieron católicos. Se devolvieron a los católicos los bienes que les habían quitado y los desterrados pudieron volver a España. El acontecimiento decisivo para la unidad de España fue el tercer Concilio de Toledo del año 589. Asistieron sesenta y dos obispos y cinco arzobispos, presididos por el heroico obispo de Mérida, Massona. El rey Recaredo, la reina Bado, y gran multitud de nobles aceptaron solemnemente la fe católica, que desde entonces fue la religión oficial de España.

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