• 28/02/2021

Evangelio del día 24 de Enero 2021

Cita del evangelio del día: Mc 1,14-20

Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres». Al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él.

Dos comentarios sobre el evangelio del día de san Juan Crisóstomo:

14. San Marcos evangelista sigue en el orden a San Mateo. Es así que, después que dijo que los ángeles lo servían, añadió: Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios… Después de las tentaciones y de ser servido por los ángeles, partió a Galilea. De este modo nos enseña a no resistir a las violencias de los malvados.

El se retiró también con el fin de conservarse para las enseñanzas y curaciones antes de su Pasión y, una vez cumplidas todas estas cosas, hacerse obediente hasta la muerte.

15. decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio» Cumplido ya el tiempo, es decir, cuando verdaderamente llegó la plenitud de los tiempos y envió Dios a su Hijo ( Gál 4), fue conveniente que el género humano obtuviera la última gracia de Dios. Por esto dice que el reino de Dios se había aproximado. Pero el reino de Dios es, en cuanto a la sustancia, el mismo que el reino de los Cielos, aunque difiera por la razón. Se entiende por reino de Dios aquél en que Dios reina; esto es en las regiones de los vivos, cuando se vive en las buenas promesas de ver a Dios cara a cara. Aquella región se puede entender ya sea por el amor, ya sea por alguna otra prueba de aquellos que llevan la imagen divina. Esto se entiende por cielos. Es, pues, bien claro que el reino de Dios no se encierra en ningún lugar ni tiempo.