El corazón de Cristo resucitado reinará en todos los corazones.

El corazón de Cristo resucitado reinará en todos los corazones.

El corazón de Cristo resucitado reinará en todos los corazones

El corazón de Cristo.

Cristo resucitó y los que lo amaban lo vieron claramente con sus propios ojos, primero las santas mujeres y luego los discípulos. Se manifestó a puerta cerrada a varios de ellos. Es decir, que entró sin llamar ni tocar la puerta, simplemente apareció.

Los días que siguen al día de Pascua van ir acompañados de varios encuentros de Jesús con aquellos que lo amaban y lo seguían.

Lo verán de camino a Emaus y lo verán mas de quinientos hermanos a la vez. Eso nos dice la primera carta de San Pablo a los Corintios, capítulo 15, versículo 6.

Pero el evangelio no nos dice que se apareciera a los que lo crucificaron, ni que se apareciera a los fariseos que lo querían matar. En definitiva, Jesús resucitado no se apareció a los que no estaban interesados en Él.

Jesús, desde que vino a Belen hasta que murió y luego resucitó, ha llamado siempre a la puerta de los corazones que estaban buscando la verdad con honestidad, si bien su revelación también fue posible durante su vida biológica a personas que no lo buscaban, es decir, que por sus milagros muchos creyeron.

De la misma forma con la predicación de los apóstoles. Muchos creyeron por los milagros que Jesús obraba por medio de ellos. Pero sin contar estas revelaciones directas en las que Jesús estaba presente después de su Resurrección Jesús no fue a aparecerse a nadie que no fueran aquellos que lo conocían, para que estos dieran testimonio por toda la tierra de lo que habían visto y oído.

Jesús nunca se ha impuesto a quien no desea verlo ni conocerlo; sin embargo, a tiempos extraordinarios medidas extraordinarias. Cuando digo tiempos extraordinarios me refiero a estos que estamos viviendo, tiempos difíciles que podrían ser mucho peores, pero al mismo tiempo mucho mejores si todos quisieran buscar con sinceridad al Resucitado. Recordemos aquella famosa parábola del hijo prodigo: cuando vuelve a casa, el Padre lo recibe con los brazos abiertos. Así está Dios ahora esperando que sus hijos vuelvan hacía Él.

Cristo resucita hoy, hoy lo reconocemos, hoy lo recordamos y hoy lo anunciamos. Cristo reina hoy en los corazones de aquellos que lo amamos con sinceridad.

Mi Cristo reina en mí porque yo libremente le digo que quiero que hoy y siempre reine.

Pero tengamos en cuenta de que si nosotros no le decimos que reine, Él no se va a imponer. Es nuestra la libertad de hacer o no el acto de humildad de decirle a Cristo: reina tú hoy en mí para que yo sea todo tuyo.

Mi corazón es de Él cuando yo se lo doy.

Hoy necesitamos de esta Resurrección mas que nunca, hoy necesitamos que Cristo se manifieste al mundo, para que muchos corazones puedan gritar desde el fondo de sus entrañas, desde el infierno de sus pecados, que Cristo puede reinar en ellos.

Hoy el mundo necesita que el Corazón de Jesús reine porque reinando la sociedad vivirá en paz y en el amor. No es un sueño hermanos, no es una idea, no es una utopía, es un hecho que Jesús resucita y es un hecho que reina en los corazones de los que le dejan reinar.

Que Cristo reine hoy en todos los corazones y que la humanidad toda vuelva su rostro hacía el Rey del universo.

Viva Cristo Rey y viva el Corazón de Jesús.

Hermanos, que Dios os bendiga,
Sagrado Corazón de Jesús en vos confío.

Este artículo lo ha escrito Marc del canal de youtube del sagrado Corazón de Jesús.

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