Comentario del Evangelio de hoy 13 de abril de 2018: cinco panes y dos peces

Comentario del Evangelio de hoy 13 de abril de 2018: cinco panes y dos peces

Ofrecemos el comentario del Evangelio de hoy, 13 de abril de 2018. El evangelio de la Santa Misa de hoy es de San Juan, capítulo seis, versículos del 1 al 15.

Me gustaría destacar del Evangelio de hoy estos puntos.

  1. Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebad y dos peces.
  2. Se llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.

Respecto del primer punto podemos considerar lo siguiente. La santidad es algo similar a lo que pasa en esta escena de la vida de Jesús. Así como los apóstoles tenían que dar de comer a más de cinco mil personas, solo con cinco panes y dos peces, nosotros aspiramos a la santidad, con medios únicamente humanos. Sin embargo, esos cinco panes y esos dos peces son bendecidos por Jesús, y llega para saciar el hambre de todas las personas. Así nosotros, que no tenemos medios para ser santos, si nos ponemos en las manos del Señor, Él obrará el milagro de nuestra santidad, Él nos santifica, la santidad es la obra de Dios en nuestra vida. Pero, ¿Cómo ponernos en las manos de Dios para que nos santifique? Quitando las piedras del camino, que impiden que la gracia del Señor fructifique en nuestra alma, es decir, quitando nuestros pecados y defectos, nuestros vicios y malas inclinaciones, por un lado, y por otro entregándonos a las vida de la gracia, entregándonos a los sacramentos. Para lo primer, es muy útil el examen de conciencia, el examinar nuestro obrar diario, nuestros propósitos de mejora; para el segundo, es necesaria la oración, la contemplación de los misterios de nuestra salvación, el diálogo de amor con Jesús.

Respecto del segundo punto podemos considerar los siguiente: Después de pasar esos cinco panes y esos dos peces por las manos de Jesús, no sólo da para saciar a los asistentes, sino que sobran doce canastos. Así es, si nos ponemos en las manos de Dios, Él no solo santificará nuestras vidas, sino que nos dará suficiente gracias, para compartirla con nuestros hermanos, para hacer apostolado, para transmitir la verdad a otros. La santidad no es una vida solitaria e individualista, sino que se engendra en un alma entregada a Dios, que vive en comunidad, y desea compartir su encuentro con Cristo con la comunidad.

Este escrito de hoy nos habla de la santidad, me gustaría recomendarte un articulo de nuestra web que trata este mismo tema:

10 consejos que te ayudarán a ser santo

 

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